Seguridad

El acristalamiento del automóvil goza de un amplio reconocimiento como factor importante en la seguridad del coche. Desde el inicio de la década de 1980, ha sido obligatorio equipar a los automóviles con parabrisas de vidrio laminado, que se rompen, pero permanecen intactos una vez rotos.

A diferencia del vidrio templado, el vidrio laminado consta en realidad de dos piezas de vidrio unidas mediante una capa plástica intermedia.

El vidrio laminado ofrece una ventaja doble. No sólo ayuda a mantener a los ocupantes en el interior del coche en un accidente, sino que también protege de los peligros del exterior, dado que un ladrón tarda 10 veces más en atravesar el vidrio laminado en comparación con el vidrio templado estándar.